Mi hijo/a me miente… ¿Por qué?

Si tenemos en cuenta las dificultades de niños/as y adolescentes con TDAH, no es complicado entender que algunos/as lleven una mentira hasta el límite o incluso que les pillemos la mentira y lo nieguen hasta al final.

Pero… ¿por qué mienten? En primer lugar debemos dejar claro que los niños/as y adolescentes con TDAH mienten al igual que lo pueden hacer sus compañeros sin TDAH… es decir, no es una característica propia de los niños con TDAH. Sin embargo, es  cierto que si consideramos la impulsividad, que sí es propia de muchos de estos niños, podemos entender cómo un niño/a con TDAH puede decir una mentira en un momento sin pensar en las consecuencias, sin pensar en que sus padres no son “tontos” y le pueden pillar. Aún más, no es capaz de imaginarse que luego, conforme los padres le van preguntando más, la mentira va creciendo y creciendo hasta que ya no saben cómo ponerle fin.

Veamos un ejemplo:

“Marcos llevaba en su mochila una nota de su madre que debía dar a la profesora para concertar una cita. La madre de Marcos le recuerda justo antes de entrar en  el colegio, que le dé la nota a su maestra. Marcos entra en el colegio, decidido a dársela sin falta a su profe, no se va a olvidar esta vez… seguro… esta vez no. Pero de repente Manuel y Pedro se encuentran con Marcos, y le preguntan qué tal el videojuego nuevo que les dijo el otro día… marcos empieza a hablar, se emociona, entra en clase y al terminar el día se va directo a su casa.  Su madre le pregunta si se ha acordado de darle la nota a su profesora. ¡Ostras! ¿Cómo le va a decir que se le ha olvidado? Claro que sí mamá, no soy un niño pequeño, me he acordado, ha dicho que te llamará esta semana…. La madre le dice que muchas gracias, que es un sol por haberse acordado, que se ve que es más responsable y que siga así, que está orgullosa de él.”

Como vemos en este ejemplo, un simple despiste de un niño se convierte en un “¡otra vez te has olvidado!”, Marcos ha mentido sin pensar y conforme pasen los días, más complicado va a ser que diga la verdad, sobre todo después de todas las cosas bonitas que le dijo su madre, que es un sol, que está orgullosa, etc. Este ejemplo es mucho más común entre los niños/as con TDAH de lo que podríamos pensar, mienten sin pensar la mayor parte de las veces, sin maldad y sin intención de hacer daño a su madre ni a los demás.

A continuación tienes algunos consejos que te pueden ayudar a afrontar las mentiras con de hijos/as:

  • Favorece la comunicación y la confianza con tus hijos. Si tienen confianza para contarte cualquier cosa, por imposible que parezca, no tendrán motivos para mentirte, simplemente sabrán que pueden contar contigo.
  • Tú no puedes evitar que te mientan. Lo que sí puedes evitar es comportarte como si no te estuvieran mintiendo.
  • Cuando tu hijo se “inicie” en las mentiras háblale de las consecuencias que le puede acarrear mentir. Hazlo con tranquilidad, sin exagerar. Habla de las consecuencias en lo que se refiere a la pérdida de amigos, de credibilidad.
  • También es una buena estrategia darle la oportunidad de que el hijo recapacite y admita su mentira. Si el hijo admite la mentira entonces muestra tu satisfacción con esa manera de actuar pero inmediatamente recuerda que haber mentido tiene su penitencia.
  • Ármate de paciencia, se constante y sobre todo firme en tu manera de actuar ante las mentiras de tu hijo.
  • Enséñale los beneficios de ser sincero. Predica con el ejemplo, explícale si hay veces que mientes, los motivos, haciéndole entender que todas las mentiras no son igual de graves ni de importantes.

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BIBLIOGRAFÍA

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