Cómo Organizar una Tarde de Estudio para un/a Niño/a con TDAH

reloj dentro

Para estructurar la tarde de estudio de un/a niño/a con TDAH, la idea es la siguiente:

  • DEBERES + ESTUDIO: 1 HORA PARA PRIMARIA, 2 HORAS COMO MÁXIMO PARA SECUNDARIA. Estos tiempos son orientativos, ya que habrá veces que el/la niño/a tenga que dedicarle más o menos tiempo según el día.
  • ACUERDO DE OBJETIVOS PARA LOS DEBERES: Para que el/la niño/a rinda bien durante su hora de deberes, es MUY IMPORTANTE PONER OBJETIVOS PEQUEÑOS que alguien deberá ir supervisando. Entonces, el/la adulto/a responsable dedicará 5 minutos a acordar qué deberes tiene que hacer hoy su hijo/a (mirando su agenda) y se le pedirá que cada vez que acabe los ejercicios de una asignatura venga y nos lo enseñe. Le echamos un vistazo, comprobamos que ha terminado esa parte del trabajo y le animamos a que siga así.

Además, le podemos poner tiempos (¿cuánto crees que vas a tardar en acabar estos tres ejercicios de lengua? ¿Diez o quince minutos? Bien, entonces ánimo e intenta hacerlos en ese tiempo, ¡seguro que puedes!). Le animamos a que cumpla su objetivo, supervisamos y le alentamos para el siguiente objetivo (que será otro bloque de ejercicios de la siguiente asignatura acordada previamente). Y así hasta que acabe todos los ejercicios de las asignaturas que tenga para ese día. No proponer objetivos que requieran más de 15 minutos seguidos (tal vez pedirle que haga los próximos 10 ejercicios seguidos sea excesivo si va a necesitar media hora para terminarlos, aunque esto depende de cada niño/a en particular). En este sentido, habrá niños/as que aguanten su atención durante 15 minutos, pero habrá otros/as que a los 5 ya no presten atención, con lo cual es importante conocer este aspecto de vuestro/a hijo/a, para adecuar los objetivos planteados a su tiempo de atención.

  • ACUERDO DE OBJETIVOS PARA EL TIEMPO DE ESTUDIO: Se le pregunta “¿qué tienes que repasar hoy?”, apelando a lo que haya dado esa mañana en clase. Entonces hacemos lo mismo que con los deberes. Ejemplo: Dos páginas de Naturales, otras dos de Sociales y un vocabulario de inglés. Tenemos tres objetivos. Bien, entonces le pondremos un tiempo razonable a cada uno de ellos y luego supervisaremos los objetivos de manera individual, haciendo que el/la niño/a nos diga la lección. ¡OJO! No se trata de que la recite de memoria, esto es un error, se trata de que a grandes rasgos se haya enterado de qué pone en esas dos páginas y haya sido capaz de subrayar las ideas más importantes. El trabajo del día a día debe fundamentarse en eso, simplemente en preparar la materia para los días antes del examen, donde sí se le exigirá que se lo sepa bien (que no de memoria). Hasta entonces, tan sólo suele ser necesario una lectura comprensiva y un subrayado de las ideas más importantes. En esta fase simplemente estamos preparando el terreno para cuando el/la niño/a se tenga que poner en serio de cara al examen.
  • HORA MÁXIMA DE FINALIZACIÓN. En cualquier caso, todo este trabajo no debe superar las dos horas diarias (recordad que su jornada ya ha sido de 6 horas por la mañana). Y es que a partir de cierta hora o después de cierto trabajo, los/as niños/as LITERALMENTE no rinden. Como digo, 6 horas de instituto, más las dos horas (o más) que han trabajado por la tarde…Realmente si lo pensamos tranquilamente, los/as estudiantes tienen una jornada laboral intensa y, sin nos los propusiésemos… ¡NUNCA SE ACABARÍA! Porque siempre hay algo que estudiar o repasar. Pero no se trata de copar cada minuto de vuestro/a hijo/a con estudio, repaso o algo académico. Dada esta situación, lo único que se consigue es un/a niño/a amargado/a y las consecuencias en su carácter que ello conlleva: Malas contestaciones, negativas constantes, desmotivación, etc.
  • ESPACIO LIBRE DE DISTRACTORES: El espacio en el que el/la niño/a hace sus deberes y estudia, debe estar completamente libre de cosas que le distraigan: Ordenador, móvil, televisión, animales… Incluso la ventana, si ésta le distrae, deberá estar con la persiana echada a cal y canto, aunque haya que usar luz artificial a las cinco de la tarde. Insisto, si el/la niño/a sabe que la tarde de estudio (más las actividades deportivas o intelectuales añadidas) tiene un fin, lo esperable es que se motive para acabar cuanto antes y no se distraiga mucho, bajo la idea de que cuando acabe va a tener entre una y dos horas de tiempo libre cada tarde. Aún y así, le facilitaremos el camino eliminando distractores en su lugar de estudio.
  • LIBERAR EL FIN DE SEMANA: Me parece fundamental que descarguemos a los/as niños/as de estudiar el fin de semana si no es absolutamente necesario (Necesario = Tener un examen el lunes o el martes). Incluso así, se marca un tiempo de estudio el sábado y el domingo (preferiblemente por las mañanas), que no sobrepase las dos horas (siendo generoso), marcando objetivos pequeños que iremos supervisando con las mismas pautas que para el estudio diario) y, finalmente, dejaremos el resto de la mañana y sus tardes libres para que pueda recargar pilas de cara a la siguiente semana.

actividad

Bien, con todo, decir que esto debe de ser flexible según las necesidades de cada día. Habrá días en los que tal vez el/la niño/a tenga suficiente con una hora de estudio porque no haya traído muchos deberes, pero igualmente habrá días en los que en lugar de dos horas tengan que ser tres porque dentro de dos días tiene un examen muy importante, por ejemplo.

En cualquier caso, el objetivo de todo esto es adecuar el tiempo de estudio a las capacidades atencionales de los/as niños/as y operativizar su tiempo para que tenga horas libres. De esta manera, lo esperable es que no pierda el tiempo (o lo pierda menos) porque sabrá que cuanto antes acabe, antes podrá irse a jugar o a disfrutar de su tiempo libre.

Por otro lado, añado también que en su tiempo libre los/as niños/as tengan acceso a lo que quieran: Móvil, ordenador, tele… Siempre con acotaciones horarias y sin sobrepasar un tiempo razonable en el uso de las tecnologías. Pero, teniendo en cuenta esto, no olvidéis que cuando llega su tiempo libre, el/la niño/a lleva gran parte de su día atendiendo a tareas académicas, así es que ahora tiene derecho a distraerse. Es más, no es que tenga derecho, ES QUE TIENE EL DEBER DE HACERLO para poder cargar las pilas de cara al día siguiente.

Os animo a que estructuréis su tarde de esta manera porque los/as niños además de dedicar tiempo diario a estudia, también deben dedicarlo a sonreír.


Alfonso

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