Ampachico charla con el Profesor de Pedagogía Terapéutica del Colegio Maristas de Granada

El Colegio HH. Maristas “La Inmaculada” de la capital ofrece anualmente a su alumnado y profesorado charlas sobre TDAH impartidas por personal de AMPACHICO.

Desde hace algunos años, AMPACHICO colabora con centros educativos para la inclusión del alumnado con TDAH a través de charlas a cargo de los profesionales que forman parte del equipo psicopedagógico de la asociación, pero también con asesoramiento y la propuesta de acciones formativas destinadas no sólo a profesores y padres, también a los compañeros de aula de los estudiantes con déficit de atención con o sin hiperactividad.

En este sentido son muchos los colegios e institutos, tanto públicos como concertados los que mantienen un diálogo casi continuo con esta asociación. Es el caso del colegio Maristas “La Inmcaculada” de Granada, ubicado en la calle Sócrates y que oferta las etapas educativas de primaria, secundaria y bachiller.

Hemos querido conocer la experiencia de los equipos de orientación que, ya se han marcado y aplican cada curso, un protocolo con actividades programadas y periódicas para la inclusión de sus estudiantes con Necesidades Específicas de Apoyo Educativo (NEAES).

Por ello, Anselmo Rodríguez Marín, profesor de pedagogía terapéutica y miembro del Equipo de Orientación Educativa del Colegio Maristas de Granada nos recibe en el centro, una mañana de primavera ajetreada, como todas allí, para charlar  con nosotros sobre la experiencia que ha supuesto atender todas las discapacidades; tanto las visibles como aquellas que requieren un esfuerzo mayor para detectarlas y comprenderlas, como puede ser el TDAH.

El colegio realiza distintas acciones formativas con profesorado en materia de NEAES y  hace partícipe también al Alumnado. ¿Cómo es  la experiencia?

Llevamos ya 5 años realizando jornadas de sensibilización a la discapacidad, no solo TDAh, sino también con aquellas otras que están presentes en el centro haciendo partícipes a las asociaciones, en este caso Ampachico. Durante una semana se imparten charlas para los mayores y se realizan talleres adaptados para los alumnos más pequeños en un espacio donde los niños y niñas con TDAH se sientan todos integrados, porque son uno más en el centro, y para que sus compañeros conozcan las características del TDAH.

Las NEAES son menos evidentes que otras discapacidades y quizás no todos los alumnos y alumnas comprendan e identifiquen es el TDAH hasta que se le explica y se les orienta.

Se les explica que tipo de TDAH pueden encontrar, con hiperactividad, déficit de atención  para que los compañeros reconozcan los síntomas y las diferencias que puedan percibirse en su comportamiento, qué cosas, en consecuencia, debemos hacer y cual debe ser la respuesta. En ese sentido las asociaciones, como AMPACHICO aportan los conocimientos.

El objetivo es también familiarizar y sensibilizar a los compañeros y compañeras de clase en estas jornadas ¿Qué dicen ellos de esta experiencia?

Les encanta y cada año las esperan: se les lanzan a las familias en cada curso ya que los estudiantes van avanzando, creciendo y desean conocer que características hay en cada etapa. Los tutores también las difunden en las redes sociales. Cada curso buscamos también voluntarios a través de las asociaciones para trabajar durante el año, con el fin de  hacer incursión dentro del aula incluyendo a la asociación dentro del centro con un trabajo previo con el equipo de orientación para concretar pautas.

Con todas estas acciones formativas y de sensibilización, cumplís el objetivo de inclusión, que conlleva un esfuerzo para el profesorado y el equipo  de orientación, pero por otra parte, también supone todo ello, un marchamo de calidad para el centro educativo.

Así es y por supuesto es un esfuerzo para todos. Por un lado el profesorado debe abrir el aula a una persona externa al centro, que viene a ayudar desde las asociaciones y no todo el profesorado está dispuesto por miedo a ser juzgado. Sin embargo esto ha cambiado y hemos avanzado en este sentido, ya que tenemos bastantes casos de  alumnado con TDAH y con otras NEAES.  Así que el profesorado se va acostumbrando a trabajar en equipo, a marcar los objetivos específicos de determinados alumnos, a realizar muchas reuniones conjuntas. Incluso cuando hay tutorías con  las familias también vienen acompañados de los profesionales externos porque la educación nos engloba a todos. Todos debemos estar y trabajar en la misma línea y con los mismos parámetros.

A veces los padres focalizamos la educación en las calificaciones y descuidamos el modo en el que se debe desarrollar el proceso de enseñanza aprendizaje. ¿No crees que es más importante a veces, que el alumno sea feliz en el centro, que ese proceso sea fluido y no orientado solo a los resultados académicos? Si ese proceso es bueno, esos resultados seguramente también van a mejorar.

Al final de cada trimestre, el sistema nos obliga a poner una nota. Para mí la nota no es fundamental porque yo pongo un boletín anexo en el que se evalúan competencias relativas a habilidades sociales, gestión de recursos como el tiempo, materiales…, tareas en casa… Cuesta trabajo porque la familia en la tutoría está muy interesada en la nota pero deben aprender que hay que trabajar otros aspectos, a veces personales, antes de fijarnos en la nota final y hacemos hincapié en ello. El alumno debe sentirse a gusto en el aula y eso hace que vaya progresando. La cercanía y el cariño son también muy importantes en ese proceso y hace que progrese, avance y mejore, según mi experiencia.

¿Que actividades o proyectos tenéis a la vista relacionadas con NEAES?

Las actividades las tenemos integradas en el propio centro durante el curso, por ejemplo con el deporte adaptado. También las actividades extraescolares están adaptadas como los grupos de amistad, tipo boy scout, con alumnos con dictamen incluidos en el plan. También realizamos  excursiones, campamentos, salidas de fin de semana que resultan muy positivas porque los chicos y chicas salen del núcleo familiar y potencian muchísimo las habilidades sociales.

Anselmo, que nos despide con la misma sonrisa que nos recibió y que ha mantenido durante toda la entrevista, dejando entrever que su trabajo le apasiona y que la educación es una cuestión vocacional no exenta de trabajo continuo y esfuerzo permanente. La educación es formación continua y preocupación por la atención a la inclusión de todos y cada uno de los alumnos y alumnas del centro en cualquiera de sus etapas. Este proceso engloba a todos: profesorado, equipo de orientación, alumnado, familia y sociedad.


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